En Chile, madres que sufrieron en dictadura la desaparición de los suyos, han sido transgredidas por una diputada de derechas, Presidenta de la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados, lo que da una idea de cuanto pesa aún la cultura del relativismo, de la negación histórica o simplemente de la denostación a los familiares de las víctimas, un sesgo de parte de las derechas que se manifiesta en comentarios agraviantes de lectores en la prensa en –línea.

No se trata acá del síntoma alemán de posguerra de inhibir Auschwitz en la memoria colectiva, que fue manifestación del inconmensurable desafío que significó para la cultura alemana de postguerra asumir emocionalmente la espantosa realidad  del exterminio. Pero, por lo menos desde la década de los ochenta, los nombres de las familias judía-alemanas que sufrieron el exterminio figuran en monumentos recordatorios en los barrios donde vivieron antes de los nazis. Nadie sensato transgrede hoy la memoria de las víctimas, hecho por lo demás penado por Ley.

No es este, evidentemente, nuestro caso. Es asunto de ver la prensa y como se refieren a los detenidos desaparecidos y a sus familiares una parte importante de los comentarios enviados por  lectores. Es una propensión de la cual se alimenta una parte de la opinión pública de derechas y que  encontró salida en la diputada cuestionada.